miércoles, 30 de noviembre de 2011

IYANIFA, ¿Una mujer puede ser realmente iniciada en Ifá?

Photobucket
El siguiente articulo representa la visión sobre el papel de la mujer dentro del culto a Ifá en el contexto de la practica Yoruba tradicional que se efectúa en África. Es de hacer notar las marcadas diferencias de estas tradiciones africanas con las prácticas de la denominada Diáspora Afrocubana.
Para responder a esta interrogante, es importante saber que la gente en tierras Yoruba se inicia en Ifá con el objetivo de conocer su destino sus tabúes, que ellos mismo escogieron en el cielo. Y es que cada ser humano, tanto hombre como mujer, tiene su propio destino, el cual es  diferente en cada caso, y posee sus propios tabúes. La iniciación en Ifá, basándonos en la tradición Yoruba, es la manera más segura de conocer esta realidad.
Después de la iniciación en Ifá los Awo recibimos el Ase (poder espiritual), para cumplir nuestro destino en la vida, y se nos permite conocer el mejor y más corto camino de acción a seguir. Además, se nos demuestra lo que debemos o no debemos hacer para estar en la posición perfecta con nuestro yo interior y en alineación perfecta con el universo.
Entonces podemos decir que una mujer no tiene derecho a conocer su propio destino y sus propios tabúes?
En la cultura Yoruba tradicionalmente ha existido la iniciación en Ifá para las mujeres, aunque se ha realizado en menor porcentaje que los hombres.
El rol de la mujer en Ifá no está limitado a la adoración de Ifá y a llevar a cabo el Ose Ifá (celebración semanal). No importando el género, a los estudiantes de Ifá, que aún no han sido iniciados, se les permite estudiar el arte y la práctica de Ifá sin ejercerla aún. Algunos de ellos recibieron Qwóofákan. El término Qwóofákan es una contracción de las palabras:
Qwó/mano
Fá/Ifá
Okán/uno
Dando como resultado una mano de Ifá.
La palabra “Kofá” significa “estudiar Ifá”. Los Yorubas no hacen distingos de género, tanto los hombre como las mujeres pueden estudiar Ifá y recibir una mano completa de Ifá. En cambio los llamados Iyalase, únicamente cuidan a Ifá, aprenden canciones y danzas para adorarlo, pero no tienen una profunda sabiduría de Ifá.
Únicamente a través del conocimiento y la instrucción una persona puede llegar a ser sacerdote o sacerdotisa de Ifá.
A la mujer que estudia y aprender el arte de practicar Ifá no se le denomina Babalawo, es llamada Iyanifá. La persona cuando inicia su estudio, no es sacerdote inmediatamente, e inclusive puede hacer la ceremonia de ifá siendo infante, pero esto no significa que un niño o una niña se convierta en sacerdote o sacerdotisa al instante.
En las escrituras sagradas de Ifá se habla de muchas mujeres que fueron iniciadas en ifá. Por ejemplo, en el Omo Odú Otúrupon Ntete ( Oturupon Irete), una mujer llamada Agbamonu-Eru-Alakole fue iniciada en Ifá. La leyenda de este Amúlu Odú a la que hacemos énfasis es la siguiente: “Agbamonu-Eru-Alakole era el nombre de una esclava que fue adquirida en el mercado de Ejigbomekun con el objetivo de ser ofrecida en sacrificio a los iconos ancestrales de Olofin. En el camino al palacio de Olofin, ellos se toparon con 4 Babalawo cuyos nombres eran: Agirigiri awo ori ikun Ona gbo Kannkan ma we  Apankoko-pankóko-pankokopa Kii-mu t´qwo re sile afi ko gba twó wni.
Estos 4 Babalawo le dijeron a la esclava que ella daría luz a un varoncito quien, al cumplir la edad de 17 años se convertiría en rey, le dijeron que ella debería ser iniciada en Ifá el mismo día que fuera iniciado su futuro hijo. Ella al verse esclavizada no creyó a los Babalawo pues estaba segura que moriría ese mismo día, sin embargo, y a pesar de sus dudas, hizo todo lo que los Babalawo le mandaron a  hacer. Esta fue la razón por la que pudo salvar su vida.
Posteriormente y en un corto periodo, ella dio a luz a un varoncito quien se convirtió a los 17 años en Rey, tal y como había presagiado por Ifá. Esto la incitó a ser iniciada en Ifá junto con su hijo, pues 17 años atrás se lo habían vaticinado los Babalawo”.
En el Omo Odú Obara Osé, una mujer llamada Yeyé Opálegbin fue iniciada en Ifá. Ella fue una Iyanifá prácticamente de Ifá e inclusive se convirtió en el Awo más sabio de su tiempo.
En el Omo Odú Idin´gbe (Odi Ogbe), una mujer llamada  Eruko-Ya-Legan-O-DOosa, fue iniciada por Orunmila en Ifá y fue la persona que le dio  el análisis más exacto  de Ifá a Orúnmila, cuando otros 5 Babalawo le habían dicho con anterioridad que empacara y volviera al cielo.
El Ogbe Irete, no habla de la importancia de la iniciación para todos los seres humanos sin distingos de género.
“Ogbétete es muy importante en el principo de la vida averiguar el Odú que dio a luz a uno. Esto fue lo profetizado por el sagrado oráculo de Ifá para Olupo Alaelu y su esposa Osufunmilayo. Cuando se lamentaban por no lograr poseer todas las suertes y bendiciones. Todo lo que hacían no tenían éxito y su vida era rigida y dura como una piedra. Ambos fueron aconsejados que se hicieran Ifá, mientras que la mujer no fijara sus ojos en Odú.
Fu después de su iniciación en Ifá que Olupo  Alaelu y su esposa Osufunmilayo, a través de su respectivo Odú, entendieron cómo conducirse lo más correctamente posible en la vida y alcanzaron las suertes que añoraban”.
Personalmente y porque he escuchado de mis mayores,  me veo forzado a expresar que existen muchos otros ejemplos en las sagradas escrituras de Ifá, incluso en la tradición Yoruba descendiente. Podemos ver, es una de sus múltiples leyendas, como yemoja lanzaba el Opele Ifá y era sumamente exacta en sus predicciones.
Los primeros estudiantes de Orunmila fueron Akodá y Asedá, convirtiéndose así en los primeros Awo en la historia de la humanidad.
Ahora, hay teorías que nos indican que Asedá era una mujer. Para entender más claramente la iniciación de la mujer en Ifá, los fervorosos de esta bella tradición debemos tener bien claro que hay dos tipos de iniciaciones en Ifá, una se llama Elégan/Egán y la otra es Odú.
Egán es la iniciación que es hecha sin la presencia directa de Odú/Olófin Odú; la otra se hace con la presencia de Odú/Olófin Odú y es exclusiva para los hombres. La de Egán, que es sin la presencia directa de Odú/Olofin Odú, es la que se le realiza a las mujeres. Sin embargom en algunos linajes a los hombres también se les realiza la iniciación de Egán hasta que demuestren, por su conducta y conocimientos que se han ganado el privilejio de ser representantes ante Odú/Olófin Odú, a esta presentación sagrada se le llama: Ipaná/Ipanádú/Ipadú apagar el fuego de Odú.
Dentro del culto a Ifá las Iyanifá tienen sus limitaciones muy bien establecidas, están son:
Es muy grave tabú para las mujeres que vean a Odú/Olófin Odú porque Odú representa el aspecto femenino de creación. En el odú Ofún Méji, Odú, quien era una mujer, pidió específicamente que absolutamente ninguna mujer la viera directamente. Debido a este mandato, todas las mujeres que insistieron en verla murieron en el proceso. Por eso, las mujeres no pueden ver por ningún motivo a Odú/Olófin Odú.Ese es el motivo por el cual no está presente Odú/Olofin Odú dentro de Igbó dú en la iniciación de Egán.
En algunos linajes no pueden realizar la práctica de te´fá. No pueden entregar Owóofakán ( mano de Orunmila).
No pueden realizarle a nadie la ceremonia de Itenifá o Itelódu (iniciación de Ifá). Estas limitantes no nos indican que la mujer queda excluida en el culto de Ifá.
Osun en el Amulu Oseetúra fue la única mujer que Olodumare mando a la tierra para mantener al mundo con sabiduría.
Ifá nos muestra y nos alecciona sobre cuál ha de ser el debido respeto y reconocimiento que se le debe dar a la mujer. Despues de todo, ellas son las madres de todo el mundo. Nadie viene a este mundo  sin su consentimiento y contribución. Un fervoroso de Ifá debe dar el debido agradecimiento a la mujer para ser bendecido con todos los  beneficios y las bondades que añoramos los seres humanos.
El Omo Odu ifá Oturupon Opará nos enseña que es lo que debemos hacer los fervorosos ante las provocaciones. Todos los que integramos la comunidad Orisa, no importando la vertiente, debemos encontrar la manera de respetarnos espiritualmente y sanar estas grandes y penetrantes heridas.
Como religiosos debemos ver las maravillas que Ifá tiene forjadas para nosotros. Cualquier vertiente Yoruba religiosa ha ganado el corazón de sus devotos y ha encontrado la manera para actuar recíprocamente con compañerismo y cuidado sobre nosotros mismos. Como es posible que los devotos de Orisha e Ifá, aun teniendo una de las tradiciones religiosas más poderosas y profundas no acaban de comprender su esencia de la hermandad.
Debido a este escaso entendimiento, nuestra responsabilidad y privilegio ha de ser crear nuevas maneras de ayudar a nuestra religión y traer la filosofía de Ifá a las nuevas generaciones, para que con ello logremos tener  una comunidad robusta de sacerdotes y devotos y, con ello, ser reconocidos por el resto del mundo.
Todos debemos respetar a las Iyánifa y acabar con el sinnúmero de equivocaciones que taren nuestras diferencias culturales, debemos valorar el hallazgo de estas madres. Debemos encontrar  los aspectos y hechos históricos de esta tradición religiosa.
Debemos considerar muy seriamente la evolución de nuestra religión.
Los ancianos de conocimiento están muriendo y el mundo está cambiando. Mientras que en otras religiones sus miembros se respetan, los fervorosos de esta tradición estamos luchando llevados de la estupidez, los celos, la codicia, y la avaricia. En Ifá y Oosá está la llave para detener esta lucha innecesaria y usar los medios espirituales para evolucionar a una nueva manera de ser.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada