jueves, 10 de noviembre de 2011

De los fundadores de la REGLA DE OSHA la gran MONSERRATE GONZÁLEZ OBÁ TERO.

Photobucket
De las tres fundadoras de la Regla de Osha de la que se posee más información es de Ma. Monserrate    “ Apóto”  Obá Tero, esto debido la fama que tuvo originada según algunos historiadores debido a su carácter .
No se sabe con exactitud la fecha de su nacimiento, murió en 1907 por causas naturales y según sobrepasaba los 100 años de edad para el momento de su muerte.
Afirman algunos estudiosos que Obá Tero fue de la religión Egbado. Como todos los fundadores de la Regla de Osha, fue llevada a Cuba como esclava para trabajar en este país; según la tradición oral llego a Cuba entre 1840 y 1850. Fue llevada allí en un barco clandestino esclavista, esto hace suponer que al igual que otros esclavos fue escondida en un barril, ingresando a la isla como contrabando.
Con respecto al lugar al cual llego esto barco existen dos informaciones contradictorias, algunas afirman que llego a La Habana mientras que otras icen que llego directamente a Matanzas, en cualquiera de los dos casos se sabe que llego a trabajar de esclava en una plantación de azúcar y por eso no se tienen ningún tipo de información sobre su juventud, ella nunca conto a ninguno de sus allegados lo vivido durante este periodo de su vida y de haberlo contando nunca nadie lo repitió.
Obá Tero adquirió su libertad a finales de 1870. Después de abandonar la plantación ella en compañía d su esposo. Ño Julio llegaron a La Habana y según Fernando Ortiz ella estable junto a su marido un cabildo en Guanabacoa.
Recordemos que esta provincia fue la que brindo oportunidades de trabajo a los ex esclavos.
ORIGEN DE SU NOMBRE.
Su nombre yoruba de nacimiento era Apóto, el nombre Obá Tero que traduce “El rey tiene gran calma” fue el dado cuando fue iniciada en Egbado a Changó. Por el nombre de Ma. Monserrate González fue llamada en Cuba.
EL SONIDO DE LOS TAMBORES EN LA VIDA DE OBÁ TERO.
La historia de Obá Tero con respecto  a los tambores es bastante curiosa, no es del conocimiento de la mayoría de los religiosos. Nos encontramos con que ella era poseedora de dos juegos de tambores uno de Oyó y otro Egbado.
Con la muerte de Obá Tero muchas de sus pertenencias quedaron en las manos  de Oshabí en la Calle Salamanca en Matanzas. Entre las pertenencias estaban el único juego de tambores Egbado  que existen en Cuba.
Este juego de tambores probablemente fue construido por pedido de Obá Tero el  encargado de realizarlos fue el famoso Onilú quien era fabricante de tambores y por Atandá que además se cree que esculpió el primer juego de tambores batá en Cuba.
Señala la tradición oral que probablemente  dos juegos de tambores fueron mandados a hacer cuando ella vivía en el cabildo de Guanabacoa.
Con el paso de los años los músicos Egbado fueron muriendo, sumado a esto las tradiciones de Oyó (tambor batá) fueron tomando más fuerza y con el paso de los años y el incremento de estos dos factores la tradición de tambor Egbado murió y se impuso el tambor batá conocido hasta nuestros tiempos.
SU RELACION CON OLOKÚN.
Obá Tero siempre se enorgulleció de su origen Egbado y esto la hizo siempre llevar estas tradiciones en alto. La herencia religiosa de este linaje estuvo posteriormente bajo los hombros de Fermina Gómez  y luego en casa uno de los descendientes religiosos de este linaje que comenzó con Obá Tero.
De este origen, Obá Tero tomo entre muchas tradiciones la imposición de la adoración a dos Orishas muy importantes que son Oduduwá y Olokún, por este último Orisha se conoce a esta gran santera. Todos los investigadores coinciden que la expansión de este Orisha de debe a Obá  Tero, se le acredita a ella la introducción de este Orisha, en Cuba y a su linaje religioso la permanencia de este Orisha hasta la actualidad.
SU LLEGADA A MATANZAS.
Con el cierre del cabildo de Obá Tero y su esposo en Guanabacoa, ellos deciden mudarse a la Ciudad de Matanzas específicamente a la calle Dahoiz en el barrio Alturas de Simpson.
Este viaje está lleno de leyendas, comenzando porque no se sabe con exactitud las razones de su mudanza. Sin embargo se considera que fue impulsado por una serie  de inconvenientes que surgieron  entre una santera Lukumi de La Habana conocida como Latuán y Obá Tero.
Otro de los detalles fue el traslado del juego de tambores Egbado y Batá que Añabi y Atandá habían construido.
Una vez en Matanzas, se le adjudica a Obá Tero y a su esposo la imposición de los tambores, pero una vez allí se une a este proceso histórico el famoso Babalao Adeshina, quien era gran amigo Apotó, tanto así que los consideraban inseparables.
Con este dato existen varios conflictos, algunas aseguran que Obá Tero y su esposo nunca llevaron estos tambores a Matanzas, tanto así que los mismos desaparecieron después de la muerte de su esposo y sus descendientes  no tienen la menor idea de donde están o estuvieron; sin embargo otros datos confirman que tuvieron que ser ellos  quienes lo llevaban a Matanzas porque allí aparecieron estos tambores y existen registros históricos que lo confirman.
Su estadía en la Habana represento un gran avance para la religión, pero mayor aun fue el trabajo realizado en Matanzas en donde aun hoy en día se conservan rasgos y tradiciones en la religión que se perdieron en la Habana.
Creando de esta manera  lo que hoy en día todavía conocemos con la Tradición de la Habana y la Tradición de Matanzas.
Gracias a la fuerza y la presencia en el mundo de mujeres como Obá Tero que se atrevieron a vencer todas las barreras a las cuales se enfrentaron en el proceso de formación de nuestra amada Regla de Osha hoy somos quienes somos y podemos  disfrutar de nuestra hermosa religión.
A quienes no tengan a esta mujer dentro de sus moyumbas consideren agregarla es una manera de agradecer todo el sacrificio que ella realizó por la religión.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada