domingo, 16 de octubre de 2011

POR QUE LA IGLESIA CATOLICA NO QUIERE A LOS SANTEROS.

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Desde la llegada al trono de San Pedro del cardenal Ratzinger, quien tomo el nombre de Benedicto XVI, la iglesia ha experimentado una apertura interna a posiciones muy extremas de intolerancia en si convivencia con otras religiones.
En años recientes escuchamos, vimos,  y leímos que el Papa Benedicto XVI proclamó, que la religión católica es la única verdadera, lo que significo una patada a la mesa del dialogo inter. Religioso que en su momento, fue una acción en la que la iglesia se involucro sobre todo en los años del mando de Juan Pablo segundo. Este resurgimiento de las posturas doctrinales radicales ha ocurrido también como consecuencia de una cierta sensación de permisividad con respecto a ellas, determinando esto porque el papa viene de ser el funcionario principal de algo que en la iglesia llama la congregación para la doctrina de la fe que no es más que la heredera institucional de esa vergüenza de la humanidad que se llamo la Santa Inquisición.
Se puede decir, que el germen del fundamentalismo extremo tuvo un largo sueño en la iglesia católica con Juan Pablo Segundo, pero ahora con este Papa las fieras se han despertado y han salido a camino, generando en todo el mundo actitudes con las que actualmente se viven en Venezuela donde la santería y sus seguidores han sido declarados por la iglesia como objetos de combate esto por parte de ciertos grupos e individualidades que hacen vida en la iglesia.
En este punto es importante destacar que no podemos ver a la iglesia como un todo monolítico en sus puntos de vista y su práctica.
Hay grupos, hay individuos que, desde una perspectiva científica y desprejuiciada han buscado un acercamiento con nuestra cultura religiosa y se maravillan de sus hallazgos; lamentablemente todavía no ha llegado el tiempo en que estos hombres puedan protagonizar una acción de convivencia de ambas religiones en un marco de respeto, amor  y armonía.
Ahora más bien estamos en el tiempo de los radicales. La presencia de estos radicales es, y así lo expondremos, la razón por la cual somos víctimas de ataques verbales y hasta físicos que estamos sufriendo permanentemente en la visitas que realizamos a ciertos templos regentados por sacerdotes que comulgan con las posiciones extremas ya comentadas. Los santeros a los largo de los años han denunciado diferentes sucesos en los cuales varias personas han sido víctimas de conductas irracionales y contradictorias por parte de sacerdotes que aman al prójimo… siempre y cuando no sea un santero.
LA PLATAFORMA DOCTRINAL DEL ODIO.
Para sustentar sus conductas, ellos citan a la biblia obteniendo la justificación de sus acciones, eso lo veremos más adelante, por ahora es preciso saber que estos extremistas católicos parten de una visión cristiano-centrista que pone su religión como el centro de la verdad divina universal y como la única y verdadera; por ellos ante cada manifestación religiosa tienen ellos, un conjunto de argumentos teológicos, teóricos y bíblicos que se utilizan para descalificar y condenar cada aspecto de cualquier otra fe y en especial la santería. Al asumir esta posición dejan oír los ecos de un viejo resabio proveniente de tiempos muy antiguos en los que la iglesia y el estado eran la misma cosa. Este resabio le permite a la iglesia echarse a andar de espaldas a la historia y a una nueva mentalidad de los seres humanos que buscan la verdad no en una sola fe, si no en múltiples opciones esta actitud los estudiosos la denominan lealtades religiosas múltiples. Un concepto que en Latinoamérica consiste en que el que ve al astrologo por televisión en la mañana es el mismo que consulta con el santero en la tarde y en la noche va a la iglesia y se confiesa. Los tiempos han cambiado y esta iglesia no se da cuenta de que por ejemplo los argumentos coercitivos que en el pasado dieron como resultado la obediencia ciega de la humanidad a los planteamientos católicos, hoy lucen en el horizonte como viejos espantan pájaros a quien pocos temen. El fuego eterno del infierno donde arderían herejes y pecadores ya no le quitan el sueño a la gente. Pero eso no lo entienden los radicales católicos quienes se presentan desnudos de argumentos a esta gran batalla que por la definición de la espiritualidad del siglo XXI en Venezuela se libra en este momento en el país y que por ahora deja el siguiente saldo:
1.- Aumento del flujo de creyentes e iniciados en la santería.
2.- El crecimiento multitudinario de las iglesias evangélicas.
3.- El acercamiento de masas incuantificables a la astrología y el tarot a través de ese rito diario que ejercen los venezolanos cuando en todos los canales de televisión siguen a los gurú mediáticos que les revelan con sus dones como será ese día para ellos.
4.- El crecimiento del número de creyentes en el feng shui, los ángeles, la terapia de respuesta espiritual, el péndulo, el reilki, y todas las demás creencias que plenan la vida de la gente que ya no se conforman con ir a ciegas por esta existencia y busca unas respuestas en el aquí y el ahora asumiendo un rol activo de la construcción d su destino personal.
Ahora si vamos con las acusaciones concretas que basándose en la biblia y en la doctrina expresada en el catecismo esgrimen los radicales para condenar a nuestras prácticas.
LOS PECADOS QUE COMETEMOS: IDOLATRIA Y POLITEISMO.
Del primero que nos acusan es el pecado de idolatría el cual consiste, en adorar u dar culto a otros Dioses en el marco de una fe Politeísta como es en efecto la nuestra; la cual como todos sabes, cree en diferentes deidades que representan a fuerzas de la naturaleza.
El politeísmo que nosotros practicamos está como dirían los abogados “previsto y sancionado”, en el primer mandamiento. Al respecto dice el catecismo de la iglesia católica: “…. El primer mandamiento condena el politeísmo. Exige al hombre no creer en mas dioses que Dios verdadero y no venerar a otras deidades que al único Dios….”.
De acuerdo a este planteamiento los santeros somos unos pecadores porque proclamamos y veneramos el poder de nuestros Orichas como las fuerzas que mueven el mundo y rigen la vida de cada uno de nosotros y por lo que no estamos dispuestos a renunciar a ellos o cambiarlos por unas promesas de salvación que la mayoría nos cansamos de esperar que se cumplieran y que además siempre no las venden como una amenaza de castigo divino si no las aceptamos y si, es verdad, es cierto, somos politeístas y cuando nos metimos en esto rompimos conscientes i no pero si en la práctica con la idea, repito, la idea de venerar a un solo ser supremo y para todos los efectos debemos asumir las consecuencias de nuestra elección en términos del rechazo por parte de radicales católicos. Esto no significa que hemos roto con Dios porque somos múltiples en nuestra creencia y porque somos santeros seguimos siendo católicos; a nuestra manera, estableciendo con Dios una relación personal que no tiene que pasar por el permiso y la aprobación del Papa, los Cardenales, los Obispos, Arzobispos, Monseñores o Curas porque ninguno de nosotros necesita que hombres tan cuestionados por la historia y por el presente, para que nos digan como tenemos que relacionarnos con Dios, porque Dios no le pertenece a nadie ni puede estar secuestrado en los limites doctrinales donde estos señores pretenden mantenerlo encerrado.
Cualquiera como santero tiene la libertad de adorar a Dios como le venga en gana, ¡El Papa y sus seguidores no son dueños de Dios!.
LA SALVACION POR MEDIO DE JESUCRISTO.
Los radicales católicos nos acusan de desconocer de forma absoluta la necesidad de Jesucristo para la salvación, dicen en los que en la santería el valor salvífico de la persona de Cristo está ausente, además afirman ellos que en nuestra fe santera son los orichas los mediadores de salvación  sustituyendo a Cristo en esos  menesteres; veamos: el concepto de salvación católica implica el que nuestras almas después de la muerte sean recibidas en el cielo por las fuerzas del bien y que no sucumban e la oscuridad.
La doctrina católica de forma estricta reserva el Papa el de salvador de las almas exclusivamente para la figura de Jesucristo, dice la biblia citando a Jesús: “… yo soy el camino la verdad y la vida. Nadie va a al padre si no por mi….” (Jn 14,6).
Esto así expresado significa que nadie gozará de vida eterna y salvación sino acepta el papel de Jesucristo como su señor y salvador. Bueno aquí volvemos a los mecanismos coercitivos como medio para obtener la sumisión de las conciencias de toda la humanidad y que son tan del gusto de los jerarcas de la iglesia y su doctrina.
En lo personal no creo que Jesús se haya expresado en esos términos lo que sí creo es que la biblia ha sido un libro manipulado de tal forma que le fueron introducidos una cantidad de elementos de coacción hacia el creyente con los cuales la iglesia se aseguro por medio de manipulaciones y miedo de la gente.
Si fuera cierto que Jesucristo dijo eso entonces él estaría condenando de hecho a sus contemporáneos a vivir afuera de la gracia de Dios porque hasta donde yo sé el tiempo en el que él vivió su grupo de seguidores era muy pequeño, y fue creciendo progresivamente porque la cosa no fue de hoy para mañana; pasaron muchos años hasta que le emperador Constantino los reconoció como religión y después se hicieron religión oficial del imperio y durante este tiempo todo aquel que no conoció del catolicismo entonces ¿se fue para el infierno? Y qué decir de los millones de seres humanos pertenecientes a la cultura árabe que no son católicos y no son cristianos que entonces no estuvieron, ni están ni estarán en el cielo, y de acuerdo a la cita bíblica que estudiamos  ¿ que ha sido es y será de los asiáticos que no son católicos? Y qué decir de los africanos que o son animistas o son musulmanes pero católicos muy pocos? Y de los indígenas que esperaron 1500 años para conocer el catolicismo ¿qué paso con ellos? ¿También se fueron al infierno?
Entonces ¿será que Jesucristo contradiciendo su papel de redentor de la humanidad cometió el pecado de soberbia de negar la salvación de todos aquellos que no proclamasen como su señor y salvador?
En todo caso por ciertamente ser nosotros los santeros junto a millones y millones en el mundo seguidores de diferentes religiones, estamos por lo que dice la Biblia condenados por poner a un lado  Jesús.
EL USO DE LA ADIVINACION.
La tercera de las causas del rechazo de la iglesia en contra nuestra tiene que ver con la utilización que hacemos de la adivinación en nuestra práctica religiosa lo cual se encuentra expresamente prohibido por la doctrina de la iglesia y en este sentido dice el catecismo de la iglesia católica: “…. Todas las formas de adivinación deben rechazarse….” “…. Recurso a Satán o a los demonios ( así llaman a nuestros santos) evocación de los muertos, y otras prácticas que equivocadamente se supone que “…. Desvelan el porvenir….” (Cf Dt 18,10; Jr 29,8).
Hay mas “… la consulta de horóscopos, la astrología, la quiromancia, la interpretación de presagios y suertes, los fenómenos de visión, el recurso a “médiums” encierran una voluntad de poder sobre el tiempo, la historia y finalmente sobre los hombres, a la vez que un deseo de granjearse la protección de poderes ocultos. Estas prácticas están en contradicción con el honor y el respeto mezclados de temor solamente a Dios….” (Catecismo de la iglesia católica 2116).
LA PRÁCTICA DE LA MAGIA.
La iglesia y sus teóricos engloban y etiquetan alegremente todo ritual religioso que les es extraño como magia, brujería o hechicería.
El propósito es el de descalificar y condenar, habida cuenta la utilidad histórica de este recurso a cuyos efectos también le acomodaron su respectiva teoría que está consagrada en la biblia específicamente en el libro del Deuteronomio, los teóricos de la iglesia al no investigar este proceso (santería) en todos sus matices consideran que igualmente es un acto de brujería desde que una mujer encienda una vela o monte una obra para conseguir un hombre hasta una consagración en Ocha o Ifá y eso no es así difiero del concepto de juzgar como brujería todo lo que de auténticamente religioso tiene nuestra creencia.
La prohibición eclesiástica sobre la magia tiene en primer lugar el objetivo de condenar el uso de este recurso para causar el mal, y en segundo lugar objetar el uso de fuerzas ocultas lo que según ellos implica un acto de desconfianza hacia Dios como si de ponerlo a un lado en nuestras vidas se tratase.
Sobre esto he visto que la condena a lo que ellos llaman magia no solo es hacia la magia de propósitos innobles sino también de la que busca sanación, progreso, resolución de problemas familiares, etc. Lo de utilizar la magia y poner a Dios a un lado, no creo que sea precisamente Dios lo que les preocupa que sea puesto a un lado, su angustia es verse ellos desplazados de sus privilegios y poder en la tierra. Lo que pasa es que en una religión donde Dios no habla, es muy fácil poner palabras en su boca, y esto ¡es cierto!.
En la religión Católica Dios no habla, no se expresa, lo hizo, eso si hace miles de años en la biblia, pero no lo ha vuelto a hacer desde entonces dando oportunidad a que sus palabras y sus intenciones hayan sido manipuladas y tergiversadas.
Entonces es como si de un Dios mudo se tratara. En cambio en nuestra religión nuestros dioses hablan todos los días en las consultas, los Itá y los tambores, poniéndole un parao así a los tergiversadores de oficio y si por hacer uso de recursos de salvación que nuestra tradición nos entrega para vivir una vida mejor, tenemos que ser objeto de descalificación y condena por parte de la iglesia católica, pues bienvenidos sus ataques que aquí hay una gente que no se pondrá de rodillas.
Lo hasta aquí señalado es solo una fracción de aquello por lo cual cientos de curas, Monseñores, Cardenales, y hasta el Papa consideran que no somos católicos y que no debemos importunar con nuestra presencia en las iglesias.
Ante tanto radicalismo y para evitar que por ejemplo, nuestras mujeres y niños sean agredidos, que a nuestros yawoses se les niegue la comunión, lo cual dicho sea de paso es una actitud presente entre casi todos los sacerdotes del país, para evitar que venga un cura equivocado y se pare en la puerta de la iglesia con una tijera y un pote de basura al lado, y quiera cortarle los collares e ildeses a todo el que por allí pase, como condición para permitirle el ingreso a la iglesia. Para evitar tener que escuchar a un individuo que no ha estudiado esto, que no sabe que somos, valiéndose de que esta en un pulpito, decir un millón de barbaridades e insultos hacia nuestra fe y tenernos que aguantar eso, porque somos decentes o para evitar que nuestros yawoses que vienen de una semana de bendiciones cuando se hacen el santo y que el día que salen lo insulten cuando, van a cumplir en la iglesia una tradición que no tiene explicación o sustento, más allá del complejo de inferioridad y el sentido de vergüenza que el amo blanco grabo a palo limpio en la conciencia del negro esclavo y que le hizo incorporar una visita a la iglesia como para decirle al mundo que ellos no estaban haciendo nada malo, visita que en estos días resulta en continuas trifulcas, y un atropello a la dignidad de la persona.
Para evitar esto, mejor es no ir. Yo creo en el tiempo en el que estamos viviendo implica la necesidad de las definiciones y de una defensa activa de nuestra dignidad personal; no puede ser que sigamos siendo tan faltos de vergüenza que los curas y sus grupos, viven en una de agresiones, insultos, vejaciones, desprecios en contra nuestra y nosotros allí intentando una convivencia que no es posible, que no está resultando, que uno la hace siempre en guardia tanto que cuando uno va a la iglesia uno siempre piensa “ si este cura me dice algo no me la voy a calar”. Vivir así  no es bueno y como yo creo que Dios está conmigo y que él no ha sido secuestrado por la iglesia católica, entonces propongo que el que sea católico y quiera seguir viviendo su fe salvaguardando su dignidad pues que mantenga su relación con Dios (que está en el cielo y no en la iglesia) desde cualquier lugar donde este porque de seguro será escuchado.
Los que no se acojan a este planteamiento que se pongan claros que la vida es un camino de asumir opciones que implican renuncias y que cuando se hicieron santeros dejaron atrás en la práctica y en la doctrina lo que la iglesia católica les exige para considerarlos como cristianos ¿es que quinientos años de desprecio hacia lo que somos no basta?

1 comentario:

  1. Muy buen articulo tienen toda la razon, a los católicos les encanta criticar lo que no conocen ni entienden, pero no mencionan que fueron ellos los que asesinaron a Cristo y ademas de esto la historia a demostrado que vendian supuestos pases para ir al cieloel que no los compraba segun ellos iba al infierno esa fue unas de las razones de la rebelión de lutero, y como si fuera poco se gastan el dinero que le quitan a los devotos para sus lujos, y para colmo ocultan los crímenes y violaciones de sus curas simplemente cambiándolos de ubicación sin pagar por lo que hicieron eso no es extraño el vaticano y sus súbditos valen mas que el resto y mayoria de los seres humanos.

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