viernes, 30 de septiembre de 2011

UN ESTUDIO ACERCA DE LAS CARACTERISTICAS DE LAS HIJAS DE OSHÚN.

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Dentro de nuestra religión existen características que definen a las personas de acuerdo a su Orisha tutelar (Ángel de la Guarda). Estas características están asociadas a algunas condiciones que presentaron los Orishas en su paso por la tierra, las cuales se hicieron conocidas a través de la mitología Yoruba.
En psicología estas conductas se conocen como arquetipos, que son todas aquellas imágenes que correlacionan con especial similitud a personas pertenecientes al mismo colectivo y que le llevan a actuar de una manera determinada. En el particular caso de nuestra religión, se desarrollan muchas conductas que están, como dijimos anteriormente, asociadas a un determinado Orisha.
En el caso de Oshún, son muy marcados los comportamientos que definen el arquetipo de sus hijas y que por lo general, se potencian luego que las personas realizan ceremonia de Kariosha.
En este escrito solo estudiaremos a las hijas hembras de esta santa.
LAS HIJAS DE OSHÚN COMO MADRES.
Son fuertes, tenaces, perseverantes. Se afanan en acompaña a sus hijos en todos los momentos de su vida.
Se empeñan en ayudar a sus hijos a conseguir sus  metas. Participan de forma activa en la educación de sus hijos. Si les toca criarlos sin la figura del padre presente, son capaces de grandes sacrificios con tal de sacarlos adelante.
Se preocupa por el aspecto personal de sus hijos: si visten bien,  si cuidan su estética. Son vigilantes sus criticas del aspecto personal de sus hijos. Son buenas madres. Aunque algunas suelen tratar de sobreproteger a sus hijos.
En la madura, buscan refugiarse en las relaciones familiares para sentirse segura.
COMO HIJAS.
Son buenas hijas. La figura materna es de gran importancia para ellas. Les gusta recibir consejos y mimos de sus progenitoras. Son solidarias al momento que sus padres lo requieren.
Su carácter fuerte y sus ganas de mandar suele llevarlas a querer ser la voz cantante de la familia.
Les gusta ser complacidas por ambos padres y que se les tome en cuenta, de forma permanente, al momento de tomar decisiones familiares.
Son apegadas a las madres, aun cuando sean adultas y con familia propia.
COMO MUJERES.
Poseen una especial sensibilidad, lo que muchas veces las hace ser víctimas de abusos emocionales por parte de sus parejas.
Son sensuales, por naturaleza. Esta característica ha dado pie a grandes equivocaciones en torno a su comportamiento, debido a juicios de valor que se emiten es su contra y que son producto de malas interpretaciones.
Cuando se habla de la sensualidad de las hijas de Oshún, esto tiene que ver con el hecho de que siempre llaman la atención y, por supuesto, suscitan en todos los que las observan distintas reacciones, algunas de ellas relacionadas con la sexualidad. Esa creencia de que las hijas de Oshún nunca pasan desapercibidas es cierta.
Todos las observan, sean bonitas o no, jóvenes o no. Siempre son objeto de la mirada de quienes las rodean. Debemos estar claros que la sensualidad se encuentra relacionada a la disposición a disfrutar a plenitud los placeres de los sentidos, de los objetos y sujetos que lo incitan o satisfacen, así como también con el deseo sexual.
Muchos libros que circulan hace años interpretan a la ligera esta característica de las hijas de Oshún y las tratan de forma irrespetuosa y vulgar. Responsabilizan esta característica a las propia Orisha, llegando al desatino de decir que Oshún es la santa ramera. Considero, en lo personal, que esos libros, juzgan tan mal a nuestra amada Orisha, fueron escritos por hombres machistas, que ignoran en absoluto la sensibilidad tan especial que Oshún irradia sobre sus hijos.
Este es un concepto que debe de ser superado, que hace daño nuestra religión. Los que emiten estos conceptos no entienden que la sensualidad se deleita viendo, saboreando, tocando, oliendo y oyendo. Las hijas de Oshún se relacionan con el mundo que los rodea de una manera especial. Son observadoras, les gusta apreciar lo que ven, siempre están a la búsqueda de transformar su día a día, no son dadas a la rutina, disfrutan de los placeres que la vida ofrece: comer, compartir, amar. Se recrean con la música, con los olores y disfrutan de su sexualidad, especialmente con sus parejas.
Por supuesto, esta característica las hace disfrutar y no temer de la sexualidad.
Suelen ser vulnerables emocionalmente. Cuando aman no tienen límites. Esto hace en algunos casos no se les valore y maltrate. Son celosas, posesivas. Les gusta siempre ser el centro de atención.
EN SU COMPORTAMIENTO SOCIAL.
Están acostumbradas a llamar la atención. Son poseedoras de una altivez natural. Su presencia siempre es objeto de comentarios. Y, en algunos casos, suelen levantar a su alrededor algunas antipatías. No es algo que busquen. Es algo innato de su personalidad. Esas antipatías suelen rápidamente transformarse en admiración.
Son seres alegres, buenas conversadoras, un tanto curiosas. Prestan demasiada importancia a lo que se diga de ellas. Les importa mucho la opinión de otros. Les gusta ser alabadas. Son caprichosas, por lo que les gusta imponer su criterio.
Le gustan mucho los niños y suelen relacionarse muy bien con ellos. Son generosas y suelen tener suerte con el dinero. Pueden ir de un extremo a otro: algunas son dispendiosas y botarates; otras muy cautelosas con el manejo del efectivo.
Les llama poderosamente la atención los perfumes, la buena ropa. Son amantes de la buena mesa, por lo que pueden caer en la glotonería. Les gusta ascender socialmente, por ello son diligentes en sus trabajos. Como jefes suelen ser muy mandonas y exigentes.
No son muy dadas a las actividades físicas.
COMO RELIGIOSAS.
Les gusta el trabajo religioso. Son bien dispuestas dentro del cuarto de santo.
Muchas de ellas manejan con especial facilidad los oráculos adivinatorios propios de la santería, así como las cartas y tabaco. Si se dedican a la religión llegan a tener casas de santo muy grandes.
Como madrina son exigentes y no toleran las faltas. Les gusta que se le oigan y obedezca. Son frontales al momento de emitir opiniones. No talan la ingratitud.
Suelen ser objeto de envidia y comentarios cuando logran destacar dentro de sus casas de santo. Si algún Orisha de las femeninas marca la personalidad de sus hijas es Oshún, quien de forma acentuada las define en su conducta dándoles el brillo y realce que esta diosa tuvo a su paso por la tierra.

4 comentarios:

  1. si asi soy yo .. me siento y siempre me sentira hija de de ella mas no me han dicho todavia pero yo siento que soy asi

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  2. Caridad bermudez
    Yo soy así pero además en el santo ella es mi madre , hace 2años me hice santo y la quiero demasiado, la respeto y venero, para mi ella es lo mas grande en este mundo, siempre me cuida y me protege.

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  3. Realmente asi somos las hijas de ochun!!..q tu vendicion siempre me alcanze mi madre bella te amooo..un gran orgullo ser tu hija..

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  4. MAFEREFUN MI OCHUN ASE 6 ANOS ESTE ANO SON 7 ANOS QUE SOY HIJA DE OCHUN DISEN QUE YO ME PARESCO A ELLA LA HIJA DE YEMAYA BELLA DIOSA ME DIJO ESTABAMOS EN CASA DE MI PADRINO...

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