miércoles, 23 de marzo de 2011

LA ROGACION DE CABEZA.

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La mejor manera para refrescar a nuestro ángel guardián o Eledáa, es por medio de una rogación de cabeza que consiste en una combinación de rezos y coco rallado que se coloca en la cabeza. Los ingredientes para la rogación básica son: coco, cascarilla y manteca de cacao.
Este procedimiento se realiza antes de las iniciaciones y es una especie de purificación en la Santería. En la práctica no nos la puede hacer cualquier persona. Antes debe de ser meticulosamente escogida, ya que uno debe confiar en ella con los ojos cerrados y debemos estar seguros de que ese oficiante ha sido iniciado como Santero o Santera.
Para realizar la ceremonia adecuadamente debemos tomar en cuenta estos aspectos fundamentales:
-          La persona que preside este procedimiento no puede tener cambios bruscos de carácter, debe prevalecer en ella el buen humor, ya que, Eledáa puede recibir influencias negativas del individuo que está haciendo la rogación y puede influir en la persona a la que se realiza esta práctica.
-          El oficiante indicado para hacer la rogación es la madrina o el padrino del aspirante y, en última instancia, un Santero que sea bastante serio en su ejercicio.
La rogación de la cabeza, significa “rezos a la cabeza”. El Santero que lleva a cabo la ceremonia, comienza rallando la mitad de un coco y uniéndolo con la cascarilla y manteca de cacao. Con la otra mitad del coco, la dividiremos en cuatro partes para realizar la adivinación.
El Santero coloca la mezcla y los cuatro pedazos en un plato con un trozo de algodón suficientemente grande y una calabaza llena de agua y se le pide a la persona que recibirá esta práctica, que tenga los pies descalzos y con sus manos sobre las rodillas con las palmas hacia arriba. El santero se coloca frente a la persona y le coloca el plato con la mezcla en su frente, la parte de atrás del cuello, los hombros, las manos y los pies. Todo esto debe acompañarse con un rezo a Eledáa.
Se saluda a Eledáa y se pide las bendiciones a los orishas para todos los males que puedan ocurrirle a la persona que recibe.
Cuando haya finalizado el rezo, el santero debe poner el plato sobre el piso, introduce sus dedos en la calabaza y hace la señal de la cruz frente a la persona, en los mismos lugares que anteriormente presento el plato: atrás del cuello, la frente, la base de la garganta, los lados internos de los codos, las manos y pies.
Posteriormente se debe masticar un poco de manteca de cacao para aumentar el ashé de la persona, ya que la saliva tiene esta propiedad, se debe colocar en los sitios anteriores.
Seguidamente el santero toma la cantidad que quedó en el plato y se lo coloca al aspirante sobre su cabeza, tapándolo después con el algodón. Lo que sobre de esa mezcla debe colocarse en los lugares del cuerpo que han sido bendecidos. La mezcla se debe tapar con algodón y se le solicita a la persona que rece a su orisha y a Obatalá, que es el dueño de la cabeza como el coco y que pida por la salud, mejoras materiales y enriquecimiento del mundo espiritual. Aunque es recomendable no hacer pedidos por riquezas materiales, ya que el santo sabe bien lo que las personas necesitan y no necesita que se le recuerde.
Cuando hayan finalizado los rezos, el aspirante frotará el algodón con el coco entre ambas manos y dejará que caiga al piso. El santero debe recogerlo y colocarlo en un plato. Enciende las dos velas blancas sobre el piso y recoge los cuatro trozos de coco que se va a utilizar para la adivinación posterior.
Primero  se lanza el coco detrás del aspirante y pide que no voltee, ya que los eggúns le informarán si están satisfechos con la rogación. Inmediatamente se le comunica al receptor cuál de los Oddú se ha formado. Si sale una respuesta positiva, se deja todo igual. Pero si es negativa, él debe preguntarle a los eggúns lo que ellos piden para dejar ir la mala suerte. El santero lanza el coco una vez más. En esta oportunidad se hace frente al receptor, ya que esta consulta se le hace a los orishas para conocer si todo se ha hecho correctamente.
El santero remueve la mezcla y el algodón colocado en los distintos lugares, exceptuando el de la cabeza. Lo restante se coloca en el plato. El santero cubre la cabeza del aspirante con un pañuelo blanco, el cual debe permanecer junto con la mezcla hasta el día siguiente, que será llevada al lugar indicado por los orishas. El plato con los restos se coloca debajo de la cama y se debe quedar allí hasta el día siguiente.
Existen diferentes tipos de rogaciones, inclusive algunos orishas señalan que deben agregarse pan y leche. En otras oportunidades, se agregará carne molida o la sangre de dos palomas blancas.
La clase de rogación y de los ingredientes que la conformen, dependerá de las necesidades de cada individuo; aunque se puede refrescar Eledáa sin necesidad de hacer una rogación. Una forma común es abrir un coco y derramar su jugo sobre la cabeza, como único ingrediente o con otros como lluvia, agua de río, y agua de arroz remojada durante una noche, esto aclara la mente y trae buena suerte.

1 comentario:

  1. ¿Que tengo que hacer con lo que está dentro del pañuelo blanco producto de la rogación? Aún lo tengo y quiero deshacerme de eso...me urge!!
    Quiero deshacerme de los collares también, no me los entregaron con voluntad ni los recibí con confianza o amor y desde que me los puse me fue mal, he renunciado a ellos puesto que nunca los quise, pero necesito deshacerme de ellos, que hago?
    Saludos

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